Posiciones inatacables

Ignacio Arsuaga, fundador de Hazte Oír, en su última entrada:

Si nuestro mensaje es tan inatacable que hasta El País decide unirse a Derecho a Vivir, verdaderamente podemos ganar esta batalla.

Yo les dejé un comentario, algo así:

Vuestra posición es perfecta y fácilmente atacable, sólo que desde unos supuestos filosóficos diferentes a los vuestros, que ni son los únicos, ni son los mejores.

Tan ofensiva respuesta, por supuesto, no pasó la criba de la moderación.

Cuando un católico se posiciona en contra del aborto lo hace argumentando que la vida humana sólo dios puede darla o quitarla, y la vida del embrión es vida humana desde el momento de la concepción, porque posee alma humana justamente desde entonces. Y, sin embargo, es un hecho comprobado científicamente que al menos uno de cada tres óvulos ya fecundados no anidan en la matriz, así que son expulsados de forma natural.  Ante eso, se me ocurren varias preguntas que me encantaría que algún católico respondiera:

  • ¿Eso es la muerte de un ser humano? ¿Puede tomar un dios infinitamente misericordioso la decisión de no evitarlo?
  • ¿Esas almas van al cielo? ¿al infierno? ¿al purgatorio? ¿se reencarnan?
  • ¿Deberíamos decir, entonces, que el alma llega al cigoto sólo cuando anida?

En serio, me gustaría obtener la respuesta de algún católico con ciertas nociones de sus propios dogmas.

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Los enemigos de la libertad de expresión

Hoy mismo, podemos leer lo siguiente en el blog del creador de HazteOir:

Los enemigos de la libertad tratan de callar a los rebeldes

Así resumiría lo que ha pasado en Cataluña, donde la Generalidad usa al CAC para arremeter contra la libertad de información en esa parte de España. […]

Para contraatacar a los enemigos, han creado libertadexpresion.org, donde leemos:

Defiende la libertad

La libertad informativa en Cataluña está hoy más en peligro que nunca. Las maneras dictatoriales del Gobierno del PSC, que no admiten la crítica independiente, aplastan en Cataluña la más básica de las libertades sociales: la libertad de expresión.

Me parece muy apropiada la defensa de la continuidad de emisiones de la COPE, así como de cualquier emisora. La no renovación de una licencia de emisión porque la ideología de la cadena no concuerda con la del organismo regulador de turno (o del que lo maneja) es una canallada propia de un régimen totalitario. Si no hay resolución judicial basada en un delito (de injurias, por ejemplo), cualquier interrupción es un ataque claro contra la libertad de expresión.

Lo curioso del asunto es que sea HazteOir quien se erija en garante de la citada libertad, cuando basta hacer un poco de memoria para encontrarse con esto:

Por supuesto, estar a favor de la libertad de expresión no es contradictorio con dejar de escuchar o comprar productos del medio que me ofende.

Pero defender la libertad de expresión, como cualquier otra libertad, sólo puede hacerse si se defiende en todos los casos, incluso cuando me fastidia. Y montar una campaña de boicot (que no es lo mismo que boicotear) es todo lo contrario de defender. Por eso, que HazteOir se erija ahora en paladín de la libertad de expresión es de una hipocresía nauseabunda.